miércoles 21 de diciembre de 2011

Corre, corre ..., o salta

Anda la taxonomía de esta especie en constante revisión, y bailan los numerosos nombres asignados a la misma
A este sapo lo encontramos en una gran variedad de hábitat, colonizando zonas de fuerte influencia antrópica, siendo capaz de soportar zonas en las que se llega a altas temperaturas y bastante áridas, siendo su sustrato preferido el arenoso en el que excava galerías para refugiarse en los periodos desfavorables.
Su sincronizada reproducción y la brevedad que puede presentar su ciclo larvario es resultado de la adaptación a charcas de pequeñas que se secan rápidamente, auque en ellas se puede registrar una elevada mortandad ya que no se observa una aceleración en su metamorfosis cuando las aguas comienza a escasear.
En el sur de su amplia distribución, presenta un inicio de reproducción explosivo, coincidente con las lluvias de inicio de invierno sobre todo si han sido precedidas de un periodo de sequía, por lo que centenares de individuos pueden concentrarse en pequeñas charcas, siendo especialmente vulnerable, representando uno de los principales problemas de conservación el atropello por vehículos o la desecación de charcas.
En este último sentido, al ser una especie capaz de utilizar pequeñas charcas temporales en determinados lugares (Inglaterra o el País Vasco) se han creado y protegido una red de pequeñas charcas temporales en lugares adecuados. De nuevo tengo que lamentar que en Extremadura no se haya tomado nota de esta iniciativa, e incluso se haya actuado en sentido contrario, en donde se desecan y no están ni catalogadas adecuadamente este tipo de puntos calientes de biodiversidad.