España
es uno de los países con un mayor riesgo de desertificación en Europa.
Hay factores
que favorecen este hecho como el clima, especialmente por su actual cambio, el
tipo de suelo, el relieve, pero sin duda
la actuación humana directa como el régimen de explotación en el que la intensificación
agrícola junto a la elevada carga ganadera que sobrepasa con creces las
posibilidades de renovación de la cobertura vegetal, son factores principales y
más importantes de este problema, que no se han considerado con la suficiente
seriedad que exige el tema.
En el
caso del sobrepastoreo por excesiva carga ganadera los efectos sobre el terreno
son tanto los que ejerce directamente la ingesta de alimento como el pisoteo, y
a esto hay que unirle la permanencia constante del ganado en un determinado
terreno, por haber prácticamente desaparecido la trashumancia.
Las
medidas para evitar este proceso son principalmente de índole político, por lo
que la solución no hay que esperar que sea tomada al menos a tiempo, solo
cuando el desastre económico sea generalizado y sobre todo afecte a países
influyentes podemos esperar que se tomen medidas, tal y como está ocurriendo
con el cambio climático global.
En
España la desaparición de las ayudas a la producción agroganaderas pueden ofrecer
algo para mitigar este problema que sin duda no es intencionada, por lo que si
no se toman medidas concretas para disminuir la desertificación cuando soplen
otros vientos económicos volveremos a repetir la situación. Europa ha fracasado
clamorosamente en su PAC, cuando uno de sus objetivos era asentar la población
rural, y ahora en 2013 no debe ceder a las presiones de empresarios agroganaderos
como si fuesen la única representación del medio rural
Sin
duda la idea general del suelo como algo inerte y sin mucho valor, permite que
este tema este bastante abandonado por la sociedad, sin embargo el suelo es el
sustento de la vida y es un recurso no renovable.
El
proceso de perdida de suelo es algo natural y necesario, en el lento proceso
geológico de erosión, transporte y sedimentación, formando parte del ciclo geológico
de la materia, su detención provoca serios problemas como los originados por la
construcción de embalses que retienen las aguas de un río y la carga de
sedimentos que transporta, fuente de vida para los ecosistemas aguas abajo y
las economías de las poblaciones asentadas en ellos
Sin
embargo de lo que estoy hablando es la erosión acelerada y desenfrenada, sin
control, el tiempo es una variable muy importante en la ecuación de la
estabilidad de los ecosistemas, y el alto valor que toma la variable del tiempo
rompe el equilibrio necesario para su mantenimiento, tal y como esta demostrado
en el cambio climático global terrestre
La
necesaria calidad del suelo pasa por un balance equilibrado entre sus elementos
(aceptando su dinamismo) sin olvidar que la sobreexplotación de las aguas y la intensificación
agrícola provoca una contaminación y salinización cada vez más generalizada del
terreno
Resulta
que las hordas de pacíficos y melindrosos borregos son un azote en el órdago de
la desertificacio para nuestros frágiles suelos, que esquilman nuestro sustento,
las voluntariosas políticas agroganaderas de la UE no ha sido capaz de adaptar
sus políticas de apoyo económico a cada uno de los países miembros teniendo los
mismos principios de subvención para los países de norte europeo que para los
circunmediterráneos, diferencias que fácilmente saltan a la vista, y que sin
duda han ayudado acrecentar un problema como este en España, país de subsidios
de todo tipo desde el AVE a la red de carreteras, pasando por todo tipo de
proyecto, sin que haya sido capaz de aprovecha estos de años de convergencia
europea, aunque si ha existido la convergencia de patrimonio de algunos.
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