lunes 19 de diciembre de 2011

Lapwing

Como tantas otras aves, la avefría, es buena aliada del pastor quitando una pléyade de, cuando menos molestos, insectos que trasmiten enfermedades, además de ser atraída por unos caracolillos que transmiten la duela del hígado en el ganado ocasionando enormes pérdidas. Sin embargo, como a tantas otras silenciosas trabajadoras, se le responde con el tiro o envenenado los campos, con lo que el problema cada vez es mayor, al eliminar los verdaderos aliados y propiciando la plaga.
Su vuelo es de batido suave y ondulante, mientras lanza un dulce maullido de gatito, siendo uno de los elementos característicos de los campos extremeños en invierno, es ave frecuente en multitud de medios, desde los más humanizados a las dehesas extensivas.
Se ha observado un descenso generalizado de sus efectivos poblacionales por diferentes causas, todas ellas ligadas a actuaciones humanas, desde la recolección incontrolada de huevos a la intensificación agrícola