El
Puente Romano del Notario sobre el río Guadarranque sorprende por la situación de
equilibrio en el que se encuentra. Uno de los pilares se ha desplazado, por el
empuje del agua, y una sorprendente inclinación ha originado que una parte de
la calzada se haya caído, mientras que otros se hayan desplazado.
Este
puente ha sido reconstruido en varias ocasiones, y no ahora en la que la
Administración encuentra excusa en la falta de recursos económicos explica su
situación de abandono. Abandono que ha servido para que nuestros políticos justifiquen
su incompetencia. Incapacidad, que por otro lado, ha ocasionado graves e irreparables
actuaciones sobre nuestro patrimonio.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada