domingo 22 de enero de 2012

Algunos usos de los FEDER, en este caso por la Diputación de Badajoz



En la Web de la Diputación de Badajoz podemos leer:

El proyecto "Corredores Ecofluviales", diseñado y gestionado por el Área de Desarrollo Local de la Diputación de Badajoz y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional está realizando, entre otras acciones, la puesta en valor de distintas áreas naturales y de elementos patrimoniales en entornos emplazados en las cuencas fluviales de varios ríos de la provincia de Badajoz.
Con este proyecto se pretende fomentar y potenciar el turismo ambiental, el acceso educativo a los entornos naturales y al "pequeño patrimonio" relacionado con el medio fluvial, así como promover la conservación y el conocimiento de estos recursos.



Aquí os dejo dos fotos tomadas en el Convento de la Luz, en el que se ha actuado sobre un entorno natural, el río Friegamuñoz, y sobre un elemento patrimonial,el convento de la Luz; no sé si se ha conseguido el objetivo que la Diputación nos dice, el de potenciar y fomentar el turismo ambiental, pero si esto es así es con una mentalidad propia del boom de los años sesenta del siglo pasado, cuyo resultado fueron ciudades como Benidorm, que han engullido lo que las creó. Lo que sin duda es un fracaso es la de promover la conservación y el conocimiento del patrimonio y entorno natural, como muy bien ha respondido la cigüeña blanca que criaba desde hacía muchos años sobre el acueducto del convento de la Luz, que ha cogido las maletas y se ha marchado.

Por otro lado, la falta de respeto al entorno ambiental, queda bien manifiesto cuando nos fijamos en el modelo construido en las canadienses a lo largo de las rutas que ha promovido esta Diputación, en las que no se han considerado pequeñas rampas que permitan que la fauna que cae en ellas quede mortalmente atrapada.


Sin duda son muchos los que hemos conocido esta zona de otra manera, como aquellos años del PASER, con despertador bajo una encina, para bajar las redes, mientras que “tiensábamos” los vientos, expuestos al despiste de alguna vaca que se acercarse a refrescar el gaznate al Friegamuñoz.

Recordamos, especialmente aquella noche de tormenta, en la que los truenos retumbaban con un eco sobrecogedor, mientras los rayos flasheaban el valle y nos cegaban. Manuela y yo en el coche, y el amigo Arturo viéndola en la tienda, que acabó anegada, decidiendo pasar la noche en seco con nosotros. Si esa noche no se nos apareció ninguna alma perdida de algún franciscano trasnochador, sin duda es que jamás se nos aparecerán.

Eran noches de galán de noche, que pasando la noche cantando nos las hacia pasar a dos velas, aunque no toledanas.

Arturo, Manuela y yo, logramos limpiar la zona, “nos dedicábamos a recoger basura”, como con mucha extrañeza se quedó el paisano de los Jarales cuando nos preguntó: “Pero…, ¿vosotros que es lo que hacéis aquí?”. Recuerdo el asiento de un coche, que cogimos y nos trajimos a un contenedor de obra a Badajoz.

En fin, no es romanticismo son rutas y experiencias ecofluviales, más cercanas a los relatos de Mark Twain, en absoluto como las que ahora nos anuncian la excma. Diputación pacense