miércoles 11 de enero de 2012

Por La Cabrera Alta



La umbría de La Cabrera ve jalonada sus crestas de aerogeneradores que bombean energía a lejanos núcleos urbanos, dejando un entramado de gigantes molinos, entramado de pistas y cableado que sangra este privilegiado paisaje, cuya conservación ha residido en el olvido, que ahora posibilita la instalación de este tipo de energía, proceso que se repite en tantos lugares.

Sin duda, haber sido elegida por tantos semi-ermitaños extranjeros, que encuentran en este lugar, la paz y el paraíso, no es suficiente.

Mientras tanto, los fuegos se repiten, permitidos, o al menos consentidos por una insuficiente prevención y vigilancia.

Espectacular terreno que unos extremeños visitan fugazmente, en espera que su calendario le permita volver con más detalle